martes, 26 de mayo de 2015
Y les juro que es la última vez que hablo de esto
" Te quiero tanto, que no se como decirte esto, y lo pensé y pensé y busqué la mejor manera para hablarlo, por lo tanto, decidí dejarte en el medio de los parciales, y decirte mil y una cosas de mal gusto, pero es por lo mucho que te quiero, que lo hago así. "
jueves, 23 de abril de 2015
Betray
Han sido años, años desde la última vez que escribí. Siempre escribo cuando me pasa algo, si estoy muy feliz o muy triste. No estoy muy triste, pero tampoco feliz. Me siento traicionada, si, me siento traicionada por la persona que más confiaba.
Mis ojos ahora ven con claridad una realidad borrosa que viví por más de tres años, y no es que todo haya sido malo, pero si por lo menos la mitad.
Hubo un momento en que pensé que lo tenía todo, y no necesitaba más, a pesar que las cosas no eran tan bonitas como antes, que yo no me sentía bien conmigo misma como antes, y también sabía que había algo extraño entre los dos siempre tuve esas prioridades que él nunca tuvo. Siempre lo puse primero, pero, a pesar de eso, el nunca me ponía primero a mi. Y en el momento que todo termino me sentí usada, usada por una persona que jamás pensé que podría destruirme. Pero lo hizo, me fue destruyendo poco a poco de tal forma que hasta yo pensaba que era mi culpa todo lo que pasaba.
Fueron cinco días oscuros.
Cinco días de los cuales no sabía como hacer para seguir, cinco días sin comer, cinco días sin dormir. Posiblemente los peores cinco días de mi vida.
En esos días me sentí desilusionada, lastimada, traicionada, demasiado triste, desequilibrada.
Pero, como siempre que llovió paró, el sexto día me iluminé, o me iluminaron.
Y entonces aquellas cosas que me iban destruyendo y cambiando a lo largo de los años se hicieron presentes ante mis ojos, fue ahí cuando decidí dejar de sentir lástima por mi misma, y mostrarme la realidad.
Él siempre tuvo la capacidad de hacerme sentir mal, aprovechándose de eso, mató mi auto estima y mi felicidad, dejándome como una marioneta utilizada según sus necesidades.
Pero ahora, ahora que se lo que me hizo, reviví, me levanté entre las cenizas, dispuesta a seguir adelante y ser la persona que siempre me caracterizo, esa que poco le importaba lo que dijera la gente, esa que jamás se cae sin levantarse.
Y al final, aquella persona que creí que era el amor de mi vida, termino siendo un bufón, un bufón que algún día el karma le devolverá lo que corresponde.
Mientras, yo sigo esperando para algún día ser feliz con alguien que me valore todos los días y no cuando le conviene.
XoXo
Mis ojos ahora ven con claridad una realidad borrosa que viví por más de tres años, y no es que todo haya sido malo, pero si por lo menos la mitad.
Hubo un momento en que pensé que lo tenía todo, y no necesitaba más, a pesar que las cosas no eran tan bonitas como antes, que yo no me sentía bien conmigo misma como antes, y también sabía que había algo extraño entre los dos siempre tuve esas prioridades que él nunca tuvo. Siempre lo puse primero, pero, a pesar de eso, el nunca me ponía primero a mi. Y en el momento que todo termino me sentí usada, usada por una persona que jamás pensé que podría destruirme. Pero lo hizo, me fue destruyendo poco a poco de tal forma que hasta yo pensaba que era mi culpa todo lo que pasaba.
Fueron cinco días oscuros.
Cinco días de los cuales no sabía como hacer para seguir, cinco días sin comer, cinco días sin dormir. Posiblemente los peores cinco días de mi vida.
En esos días me sentí desilusionada, lastimada, traicionada, demasiado triste, desequilibrada.
Pero, como siempre que llovió paró, el sexto día me iluminé, o me iluminaron.
Y entonces aquellas cosas que me iban destruyendo y cambiando a lo largo de los años se hicieron presentes ante mis ojos, fue ahí cuando decidí dejar de sentir lástima por mi misma, y mostrarme la realidad.
Él siempre tuvo la capacidad de hacerme sentir mal, aprovechándose de eso, mató mi auto estima y mi felicidad, dejándome como una marioneta utilizada según sus necesidades.
Pero ahora, ahora que se lo que me hizo, reviví, me levanté entre las cenizas, dispuesta a seguir adelante y ser la persona que siempre me caracterizo, esa que poco le importaba lo que dijera la gente, esa que jamás se cae sin levantarse.
Y al final, aquella persona que creí que era el amor de mi vida, termino siendo un bufón, un bufón que algún día el karma le devolverá lo que corresponde.
Mientras, yo sigo esperando para algún día ser feliz con alguien que me valore todos los días y no cuando le conviene.
XoXo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)