sábado, 26 de diciembre de 2009

Soy un millón de contradicciones.

He sido víctima de una estafa, una estafa de esos cuentos de fantasía donde el príncipe azul aparece y enamora a la protagonista preparándose luego de algún que otro contratiempo para ser felices para siempre.
Tal vez es un cliché típico en adolescentes, pero mi adolescencia ya se acaba y no se ha ni siquiera asomado por la puerta. No me declaro una estúpida romántica, pero uno siempre espera que lo perfecto golpee su puerta.
Me pase casi todos los años de mi vida pensando en que a los quince tendría el novio ideal, el príncipe buscado, a los quince no conocí a nadie más que a algún que otro bufón del rey, que intentaba casi estúpidamente ocupar el lugar del príncipe azul. Cada año me repetía ‘este es el año’ voy a encontrarlo, va a ser el indicado, estoy segura.Pero los meses del año consiguiente al de los quince pasaban casi tan rápido como un kame hame ha .
No había nada, mitad de año, y algo que se le asemejaba, error como siempre. Los ojos azules no indican que sea un príncipe azul.
Cada día que pasaba me iba dando cuenta que había cosas que simplemente no ocurrían, cosas que sólo pasaban en cuentos, en películas, en sueños, y poco a poco fui convirtiendo en lo que soy.


Me he enamorado unas.... cero veces. Estoy en un mundo donde te giras y te encontrás con una pareja feliz, donde todos intentan indicarte lo fuera de lugar que estas, no quiero sonar envidiosa, porque en realidad no tengo que envidiar, no es que soy un pedazo de cactus semi muerto en medio de un paisaje repleto de hermosas margaritas.
Pero ahora se que no espero nada, no espero que este sea mi año, el año que todo sueño de princesita era cumplido.
No me llamen rara, ni mucho menos, le tengo temor a los románticos empedernidos, a las señales de afecto, a demostrar dependencia por alguien, no quiero depender ni que dependan de mi, así que cada vez que alguno golpea mi puerta, simplemente se la cierro en la cara y si tienen suerte de no conocerme, directamente no les abro.
Y no es mi culpa que sea así, le hecho la culpa al mundo, a un mundo que si no sos como quieren que seas simplemente no podes ser. Que si querés ser buena todos serán malos con vos, que si crees tener amigos, a la semana te van a clavar una daga por la espalda.
No quiero ser una más del montón, por más que todos te etiqueten así, no quiero ser una estúpida romántica creyendo un par de palabras lindas unidas en algún intento de oración, no quiero el novio perfecto, no quiero demostraciones frecuentes, no quiero sentirme encerrada, atrapada. Necesito algo nuevo en mi vida, no quiero más propuestas indecentes, no quiero más “una noche”, no quiero mentiras, ni mentirosos con novias que se te tiren. No quiero traidores, no quiero nada de lo que estoy acostumbrada a vivir.Lo único que pido es un poco de tranquilidad.
Paz.

pd: Un millón de contradicciones en menos de unos minutos.

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