Las palabras, no son más que vacíos, si no se presenta el hecho. La hipocresía de las personas es ridícula, hablan de promesas con una seguridad casi invencible una seguridad increíble, intentan inculcarte cada una de sus ideas en tu mente y que caigas en sus redes.
Una blanca sonrisa, unas lindas palabras bien usadas y ya te tienen comiendo de su mano. Cuando hablan, nadie contradice, creyendo cada palabra, pero no saben lo que en realidad esconden.
Apuñalar a cada uno por la espalda, siendo infiel a los principios básicos de la vida, con una lealtad en la ruina.
Pero los labios que mienten eventualmente son atrapados por su propia mentira, y espero que eso suceda pronto.
"Un tirano siempre justifica su tiranía"
viernes, 15 de enero de 2010
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